Huella de carbono barbacoa

Huella de carbono y barbacoas

Una de las cosas que más le gustan a la gente son las barbacoas con amigos o familiares. Por ello, es importante conocer el consumo de los diferentes tipos de barbacoas del mercado y cuáles son las más respetuosas con el medio ambiente.

¿Qué es la huella de carbono?

La huella de carbono se refiere a la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente por una persona, producto, empresa u organización.

La huella de carbono de un producto o servicio incluye todas las emisiones directas e indirectas producidas a lo largo de su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima hasta la etapa de uso:

  • Extracción y transporte de materias primas;
  • Proceso de desarrollo;
  • Distribución de productos;
  • Uso del producto;
  • Fin de su vida útil.

Cálculo de la huella de carbono

A la hora de calcular la huella de carbono se deben tener en cuenta diversos datos como:

  • Emisiones directas: son los gases que controla la persona (consumo de combustible de sus vehículos, combustibles fósiles consumidos por los sistemas de calefacción domésticos).
  • Emisiones indirectas: son las consecuencias de las actividades de la persona (fabricación de bienes y servicios consumidos por los hogares).

Los principales gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera por la actividad humana son: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), vapor de agua (H2O), óxido nitroso (N2O) y ozono (O3).

Huella de carbono de las barbacoas

Barbacoas a gas

Este tipo de barbacoas funcionan con petróleo o gas natural, dos combustibles no renovables. Sus principales ventajas son que se inician en tan solo diez minutos, su combustión no deja residuos sólidos, la temperatura se controla fácilmente con ciertos controles y no producen cenizas. A la hora de elegir una barbacoa de gas, existen modelos con alta eficiencia energética y con depósitos de gas recargables.

Barbacoas de carbón

Esta opción es la menos ecológica. Las barbacoas de carbón vegetal emiten partículas que contaminan el aire y también son nocivas para la salud. Sin embargo, son elegidos por muchos consumidores porque dan a los alimentos un sabor mucho más natural.

Una barbacoa de este tipo puede alcanzar los 300 grados de temperatura y puede cocinar fácilmente grandes trozos de comida. Eso sí, hay que saber distribuir muy bien el carbón para que se caliente uniformemente. Sus desventajas son la lentitud de su encendido (esto puede tardar hasta 45 minutos), la gran cantidad de humo que emiten y las llamaradas que se producen al quemar grasa en los alimentos.

Barbacoas eléctricas

De los tres tipos de barbacoas, las barbacoas eléctricas son las más respetuosas con el medio ambiente. Especialmente si la fuente de energía proviene de una fuente renovable (ya sea porque tu compañía de electricidad es verde o bien porque tienes paneles solares), como la energía solar. Para operar, no necesitan combustible ni carbón, solo una toma de corriente. Simplemente conéctala y presiona un botón para comenzar a calentar los alimentos.

Las barbacoas eléctricas no emiten malos olores, no contaminan el aire y son muy eficientes. La temperatura se regula fácilmente y se distribuye uniformemente. Se pueden usar dentro y fuera de casa y son fáciles de limpiar.